La Tasa Anual de Equivalencia. Representa el porcentaje real que se va a
aplicar a la operación, por ejemplo, un préstamo para comprar un coche.
Para
calcular la TAE (en caso de un préstamo) hay que considerar:
-
El
tipo de interés del préstamo
-
Todos
los gastos iniciales (p.e. la
comisión
de apertura)
-
El
fraccionamiento de los pagos, incluyendo los gastos de cancelación del
dicho préstamo.
Aunque
ambos se expresan en porcentajes, no es lo mismo el interés nominal que la TAE.
En ambos casos, el consumidor debe fijarse en la TAE, que es realmente lo que se
va a percibir por el dinero o se va a pagar por el préstamo
¿cómo
se calcula el TAE?
En
toda operación financiera se produce un intercambio de prestaciones dinerarias:
una parte anticipa un capital y recibe a cambio pagos futuros. A lo largo de la
vida de la operación, en diversos momentos pueden darse movimientos de capital
en una u otra dirección.
El
tipo de interés efectivo de una operación es aquel que iguala el valor actual
de las prestaciones y de las contraprestaciones.
Si
se actualiza al momento inicial, por una parte los pagos y por otra parte los
cobros, el tipo de interés efectivo es aquel que iguala estos dos valores
iniciales.
El
Banco de España establece que en toda operación financiera, la entidad de crédito
tiene que comunicar el tipo TAE (Tasa Anual Equivalente).
El
TAE es el tipo de interés efectivo, expresado en tasa anual, pospagable.
Es
decir, para calcular el TAE:
-
Se
calcula el tipo de interés efectivo de la operación
-
Conocido
este tipo efectivo, se calcula el tipo anual, pospagable (TAE) equivalente
El
tipo TAE, al venir siempre expresado como tasa anual, pospagable, permite
comparar el coste real o rendimiento real de diversas operaciones, en aquellos
casos en que sus tipos de interés nominales no son directamente comparables.
Por
ejemplo: si el tipo de interés de un crédito viene expresado en tasa
trimestral, y el de otro crédito en tasa semestral, estos tipos no son
directamente comparables. Pero si calculamos sus TAE's, ya sí se pueden
comparar.
Cuando
la entidad financiera calcula el TAE de una operación, en la parte de ingresos
incluye no sólo los derivados del tipo de interés, sino también los ingresos
por comisiones y cualquier otro tipo de ingreso derivado de la operación.