Cuando
decide comprar una vivienda, como primera medida, se dedica a buscar, comparar ofertas, meditar la mejor elección, hasta que un buen día
ELIGE la que ha estimado oportuno.
Con
el objetivo de ''atar'' la operación hasta en tanto en cuanto formalicen la
venta a través de escritura pública ante Notario, es norma habitual realizar un
contrato privado.
Esto
ocurre tanto para viviendas nuevas, como de segundamano.
En
si, dicho contrato lo que pone de manifiesto es la voluntad de vendedor de
VENDER, y la voluntad del comprador de COMPRAR, con unas condiciones, con unas CLÁUSULAS, que al
ser un contrato privado entre dos partes, el acuerdo al que se llegue, mientras
no vulnere la legalidad, es totalmente correcto, y afecta a ambas partes.